Un Adobe por mi Casa
Estas familias, llevan siete años viviendo un proceso educativo previo a esta etapa de gestión de sus viviendas, para que en el momento que las habiten, puedan dar cuenta de unas habilidades para la vida en lo familiar y en lo comunitario, además, en el que haya un compromiso con la transformación social de los territorios que habitan.
Las cinco familias que hoy gestionan sus viviendas desde la Corporación, cuentan con unos ingresos mensuales no superiores a un salario mínimo legal vigente en Colombia $1.000.000, el cual deben distribuir entre arriendos, servicios públicos (Agua, gas y luz), alimentación, educación; y en el que no alcanza en muchos momentos para la recreación y otras necesidades básicas en el libre desarrollo de capacidades de los seres humanos, como lo concibe el Plan de Desarrollo que tiene Colombia hoy.
Por eso, en la Corporación creemos en la Educación como elemento emancipador en la transformación de los sujetos, para que cada familia comprenda que en sus manos tienen las habilidades para salir de cualquier situación que les oprima, la urgencia son las oportunidades, que como hoy se buscan en este proyecto, para que se pueda realizar el sueño de construir desde la solidaridad cinco viviendas para estas familias.
¡Dos de las cinco familias ya fueron beneficiadas!
Familia Tangarife Ortiz
Familia Vélez Romero
Pero… Aún faltan tres núcleos familiares